¿Alguna vez has estado echando café molido en un filtro o escribiendo una dirección en tu GPS y te has preguntado: «¿Quién inventó esto? ¿Cómo vivíamos antes sin estas cosas?» Bueno, tal vez técnicamente podrías vivir sin ellas, pero sobrevivir el día (o simplemente llegar a tiempo) sería mucho más difícil.
En este artículo no hablaremos de los clásicos como el microondas o el Post-it. Vamos a explorar inventos estadounidenses extraños, oscuros y brillantemente útiles de los últimos 25 años que, aunque no han cambiado el mundo, sí que merecen una ovación por su creatividad.
Slugbot: el robot cazababas
¿Tu jardín está lleno de babosas arruinando tus plantas? Un equipo del Instituto Tecnológico de California desarrolló en 2001 el Slugbot, un robot del tamaño de una podadora que patrulla el jardín en busca de babosas. ¿Cómo las detecta? Con sensores de luz roja que analizan su forma.
Una vez atrapadas, las lleva a su “estómago bacteriano”, donde son descompuestas. La idea a futuro es que el robot se alimente de las babosas mismas usando IA. Sí, un robot que come lo que caza.
Una mano robótica que juega Super Mario
Investigadores de la Universidad de Maryland imprimieron en 3D una mano robótica de tres dedos diseñada específicamente para jugar al Super Mario Bros. original.
La mano, hecha de materiales blandos y operada con presión de aire, logró superar el primer nivel en menos de 90 segundos. Puede parecer un simple experimento geek, pero esta tecnología de robótica blanda tiene aplicaciones mucho más serias: prótesis personalizadas, robots de rescate en espacios estrechos, o dispositivos de rehabilitación suaves y seguros.
Bolsa de sándwich antirrobo
Sherwood Forlee, publicista en SoHo, se hartó de que alguien en su oficina le robara el almuerzo. Su solución: diseñó una bolsa con manchas verdes que simulan moho. Así nació la bolsa antirrobo para el almuerzo.
La comida seguía fresca, pero parecía repugnante. Desde entonces, nunca más le robaron su sándwich. Ahora Forlee vende estas bolsas, junto con otros inventos «troll» como vendajes que hacen que tu herida parezca diez veces peor. Genialidad absoluta.
Kickstarter: el nuevo pedal de arranque de las ideas
Lanzada en 2009, Kickstarter revolucionó cómo los inventores y creativos financian sus proyectos. En lugar de convencer a inversores tradicionales, puedes presentar tu idea en línea, fijar una meta de recaudación y dejar que la comunidad decida si vale la pena.
Entre sus éxitos:
- Exploding Kittens, un juego de cartas recaudó más de 8 millones de dólares.
- Un trípode de viaje profesional recaudó más de 12 millones.
- Y “el enfriador más genial”, que recaudó 13 millones, pero se convirtió en uno de los grandes fracasos de la plataforma.
¿La lección? Las buenas ideas pueden volar… pero también estrellarse.
Flyte: la bombilla que flota
Inspirado en su obsesión infantil por hacer cosas que leviten, el diseñador Simon Morris creó Flyte, una bombilla que flota en el aire gracias a la levitación magnética e inducción inalámbrica.
Lanzada a través de Kickstarter, no necesita cables ni baterías, gira mientras está encendida y puede durar hasta 12 horas al día durante 11 años. Incluso puedes cargar tu celular desde su base de madera sostenible. Porque sí, también es elegante.