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Generación Z: ¿problema de ética laboral… o de liderazgo?

Si buscas “zoomers” en internet, encontrarás una caricatura conocida:

Quejosos.
Poco disciplinados.
“Difíciles de emplear”.
Sin ética laboral.

Incluso encuestas muestran que más del 50 % de las personas cree que los trabajadores jóvenes son más perezosos que generaciones anteriores.

Pero hay un problema con esa narrativa:

Estamos hablando de casi tres mil millones de personas.

Las generalizaciones pueden ser cómodas.
Pero estratégicamente, son peligrosas.


El verdadero riesgo: estereotipos que reducen talento

Encuestas recientes revelan que:

  • 44 % de jóvenes profesionales afirma haber sufrido estereotipos en el trabajo
  • 38 % de gerentes de contratación prefieren trabajadores mayores sobre recién graduados
  • Solo 10 % cree que la Gen Z tiene “fuerte ética laboral”

Cuando una organización decide bajo estos prejuicios, el riesgo no es cultural.
Es competitivo.


¿Qué está ocurriendo realmente?

Según líderes que trabajan directamente con talento joven, el problema no es falta de compromiso.

Es una combinación de:

1️⃣ Brecha de empatía
2️⃣ Cambios estructurales en la forma de trabajar
3️⃣ Lectura incorrecta de los estilos modernos de productividad


La brecha de empatía

La generación Z inició su vida profesional en un contexto de:

  • Pandemia y trabajo remoto
  • Pérdida del aprendizaje informal “por ósmosis”
  • Disrupción tecnológica acelerada por IA
  • Alta inestabilidad económica

Muchos jóvenes no tuvieron exposición presencial constante para observar dinámicas culturales y desarrollar habilidades tácitas.

Pero en lugar de apoyo, reciben crítica.

Confundimos falta de exposición con falta de esfuerzo.


Malinterpretando los estilos de trabajo

El modelo tradicional valora el presentismo:
horas visibles = compromiso.

La generación Z suele priorizar resultados sobre horas.

Donde un gerente ve “desconcentración”, el empleado puede estar operando en ciclos de alta intensidad.

Donde un líder ve “exceso de límites”, el joven ve equilibrio sostenible.

Si interpretas flexibilidad como problema, no verás adaptabilidad.


El mito del “nativo digital”

Otro error frecuente:

Asumir que, por haber crecido en línea, dominan automáticamente habilidades técnicas avanzadas.

Datos recientes muestran que:

  • Solo 32 % se siente preparado con habilidades digitales esenciales
  • 20 % confía en sus habilidades de programación
  • 18 % en ciberseguridad
  • 7 % en IA

La familiaridad con tecnología no reemplaza formación estructurada.

Cuando asumimos que no necesitan capacitación, creamos expectativas irreales y riesgo de fracaso.


El riesgo estratégico

En un mundo moldeado por IA, automatización y cambio constante, las habilidades más críticas son:

✔ Adaptabilidad
✔ Agilidad de aprendizaje
✔ Creatividad
✔ Comodidad con la ambigüedad

Paradójicamente, son cualidades que muchos líderes dicen querer…
pero desestiman cuando vienen de una generación distinta.

Los estereotipos no solo dañan a los jóvenes.
Debilitan la reserva de talento futuro.


Qué deberían hacer los líderes

Las organizaciones que quieran liberar el potencial de la Gen Z deben:

1️⃣ Invertir en onboarding estructurado
2️⃣ Implementar mentoría intergeneracional
3️⃣ Definir expectativas claras de desempeño
4️⃣ Medir por resultados, no por horas visibles
5️⃣ Diseñar formación digital real, no asumir competencias

El talento joven no necesita indulgencia.
Necesita estructura, claridad y oportunidades significativas.


La tensión generacional no es nueva.

Pero en un entorno de transformación tecnológica acelerada, el lujo de descartar talento por estereotipo es estratégicamente costoso.

El desafío no es que la generación Z se adapte al modelo anterior.

El desafío es que el liderazgo evolucione hacia un modelo más inteligente de gestión del talento.


Si tu organización enfrenta:

  • Alta rotación de talento joven
  • Dificultad para integrar nuevas generaciones
  • Brechas digitales internas
  • Resistencia cultural intergeneracional

Es momento de rediseñar tu estrategia de desarrollo de talento.

Podemos ayudarte a:

  • Diseñar programas de formación alineados a nuevas dinámicas laborales
  • Implementar mentoría estructurada
  • Integrar habilidades digitales en la organización
  • Fortalecer liderazgo intergeneracional

La próxima ventaja competitiva no será solo tecnológica.
Será humana.