Hoy más que nunca, las empresas enfrentan una paradoja:
¿Cómo mantener el ritmo de sostenibilidad cuando la presión económica exige reducir costos?
La respuesta parece sencilla, pero no lo es:
👉 No podemos darnos el lujo de abandonar los criterios ESG, incluso en recesión.
De acuerdo con estudios recientes, 90% de las cadenas de suministro se han visto afectadas por la inflación, y más de la mitad de las organizaciones han optado por proveedores más económicos —aunque menos sostenibles— para contrarrestar los costos crecientes.
Sin embargo, esta decisión “práctica” puede convertirse en un problema estratégico a mediano y largo plazo.
¿Por qué algunas empresas optan por proveedores menos sostenibles en tiempos difíciles?
Durante entornos económicos adversos, las compañías suelen enfrentarse a:
🔻 Presión por reducir costos
🔻 Opciones de suministro limitadas o inestables
🔻 Exigencia del mercado para bajar precios
🔻 Enfoque en supervivencia antes que en sostenibilidad
Es un escenario comprensible, pero no necesariamente recomendable.
La otra cara: los beneficios de mantener los compromisos ESG
Aun en época de incertidumbre, priorizar ESG tiene efectos positivos profundos:
1. Resiliencia financiera y reputacional
Las empresas sostenibles mantienen mayor lealtad de clientes, aprobación de inversionistas y solidez en mercados competitivos.
2. Acceso a capital y mejores condiciones de financiamiento
Hoy, los criterios ESG influyen más que nunca en las decisiones de inversión.
3. Cumplimiento normativo y reducción de riesgos
Regulaciones más estrictas están en camino. No anticiparse puede generar costos enormes.
4. Innovación y competitividad
La sostenibilidad impulsa creatividad, eficiencia y diferenciación real ante el mercado.
5. Atracción y retención de talento
Las nuevas generaciones trabajan donde sus valores encuentran coherencia.
ESG: un camino que define la identidad corporativa
Apostar por proveedores sostenibles no es un lujo.
Es una decisión estratégica que determina:
✔ Quiénes somos como empresa
✔ Cómo queremos competir
✔ Y qué legado queremos dejar
Las organizaciones que integran ESG como un eje central (no solo como una iniciativa aislada) son las que realmente construyen resiliencia y evitan retrocesos cuando la economía se vuelve desafiante.
En tiempos de crisis, la tentación de sacrificar la sostenibilidad por eficiencia inmediata es grande. Pero quienes ceden corren el riesgo de comprometer su reputación, su competitividad y su acceso a capital en los próximos años.
Priorizar ESG no es un costo. Es una protección. Una ventaja. Una inversión estratégica.
Y es, sobre todo, una declaración de propósito.